Cómo recopilar las fotos de los invitados de vuestra boda
Vuestro fotógrafo hará las fotos oficiales, pero hay otras que solo tienen vuestros invitados: el selfie en la mesa, el baile de la abuela, el momento en que se rompió el tacón. El problema es que, si no os organizáis, esas fotos se quedan repartidas en cien móviles y nunca os llegan.
Repasamos las opciones más habituales y cómo sacarles partido.
Opción 1: un grupo de WhatsApp
Lo bueno: todo el mundo lo tiene y sabe usarlo.
Lo malo:
- WhatsApp comprime las fotos y los vídeos, y se pierde calidad.
- Con muchos invitados, el grupo se convierte en un caos de mensajes y notificaciones.
- Recuperar luego todas las fotos es tedioso.
- Hay que meter a todos en el grupo, y no a todo el mundo le gusta.
Funciona para bodas pequeñas, pero se queda corto en cuanto hay más de unas decenas de invitados.
Opción 2: un álbum compartido (Google Fotos, iCloud…)
Lo bueno: la calidad es buena y es gratis.
Lo malo:
- Cada invitado tiene que tener o abrir la aplicación adecuada, y a veces iniciar sesión.
- Muchos invitados se lían con los permisos o no saben cómo añadir fotos.
- Los álbumes suelen ser visibles para todos los que tienen el enlace.
Es una buena opción si casi todos vuestros invitados usan el mismo sistema.
Opción 3: aplicaciones específicas para bodas
Lo bueno: están pensadas para esto y suelen ser fáciles.
Lo malo: casi siempre exigen que cada invitado descargue la aplicación, y una parte de la gente no lo hace (sobre todo los mayores).
Opción 4: un QR que lleva a una web para subir fotos
Lo bueno:
- Los invitados escanean el código con la cámara y suben las fotos desde el navegador, sin instalar nada.
- Las fotos llegan en buena calidad y todas al mismo sitio.
- Solo los novios las ven, en una galería privada.
Lo malo: necesitáis que alguien os lo monte, ya sea como parte de la web de la boda o con un servicio específico.
Es la opción que más fotos consigue, precisamente porque es la que menos esfuerzo pide al invitado.
Consejos para conseguir muchas más fotos
Elijáis el método que elijáis, esto marca la diferencia:
- Ponedlo a la vista. Un cartel en la entrada y una tarjeta con el QR en cada mesa. Lo que no se ve, no se usa.
- Avisad en voz alta. Que el maestro de ceremonias o el DJ lo recuerde durante la cena: «¡Subid vuestras fotos con el QR de la mesa!».
- Poned un plazo. Por ejemplo, hasta una semana o un mes después de la boda. Sin fecha, la gente lo olvida.
- Recordadlo al día siguiente. Un mensaje de agradecimiento con el enlace para subir fotos funciona genial: es cuando todo el mundo las está mirando.
- Que sea facilísimo. Cada paso extra (descargar algo, registrarse, elegir un álbum) hace que alguien abandone.
Pensad en la privacidad
En las fotos de una boda sale mucha gente, incluidos niños. Es buena idea que las fotos no sean públicas y que solo las veáis vosotros. Si las compartís después, pedid permiso antes de publicar en redes las fotos en las que salen otras personas.
Y después de la boda
Descargad todas las fotos cuanto antes y guardadlas en dos sitios (por ejemplo, en el ordenador y en la nube). Muchos servicios borran las fotos pasado un tiempo, así que no lo dejéis para dentro de un año. Si queréis, haced una selección y compartidla con los invitados como regalo de agradecimiento.
Y si todavía estáis preparando la web, aquí tenéis qué poner en la web de vuestra boda.